"El cuerpo sabe lo que las palabras aún no alcanzan."

TITA FERNÁNDEZ — ACOMPAÑAMIENTO HUMANO

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Tita Fernández, terapeuta corporal, retratada en una calle de arcos blancos en Andalucía

Tita Fernández

Mi camino hasta aquí.

Tenía 18 años y lo tenía todo. Y aun así, algo no encajaba.

Pasé años buscando fuera lo que no sabía que estaba dentro. Formaciones, caminos, respuestas. Llenando un vacío que no se llenaba con nada de lo que encontraba.

Hasta que toqué fondo. Y ahí, sin nada que sostener ni demostrar, me encontré a mí misma.

No fue un descubrimiento brillante. Fue aprender a estar en el vacío sin necesidad de llenarlo. A dejarme ser sin explicación.

A eso lo llamo vacío fértil.

Ese proceso, de reconstrucción, de autoconocimiento, de aprender a mirarme sin careta, es lo que me trajo hasta aquí. Y es lo que traigo a cada sesión.

No hablo desde los libros. Hablo desde lo que conozco de mí misma.

He estado en los lugares donde las palabras no llegan. En el umbral de la muerte. En el cuerpo que se mueve sin saber por qué. En la imagen que dice lo que no se puede decir. En la historia familiar que se repite sin que nadie la haya elegido. De todo eso también estoy hecha.

Cómo trabajo

No traigo un método. Traigo presencia.

Cada sesión es distinta porque cada persona llega de una manera distinta.

Trabajo desde el cuerpo, desde lo que sientes físicamente, desde dónde se tensa, dónde se cierra, dónde respira. Escucho más lo que el cuerpo dice que lo que las palabras cuentan. Y desde ahí, vamos a lo que necesita ser visto.

No hay protocolo. No hay pasos. Hay un espacio donde el no saber es bienvenido, porque es desde ahí desde donde algo real puede moverse.

A veces una sesión pide movimiento. Otras, imagen. Otras, silencio. Otras, explorar la historia familiar que se repite sin que nadie la haya elegido. Utilizo distintos lenguajes, teatro, arteterapia, constelaciones, trabajo corporal, no como técnicas que aplico, sino como puertas que abro si la sesión lo pide.

Lo que no cambia es esto: estoy contigo. Sin juzgar. Sin apresurarte. Sin pedirte que seas más de lo que puedes ser ahora mismo.

Presencia

El regalo más importante que puedo dar.

Honestidad

Sin suavizar lo que duele ni apresurarlo.

El cuerpo

Que sabe lo que la mente todavía no puede decir.

El amor

La llave que al final lo abre todo.

La otra mirada

Hay una manera de mirar que no busca solucionar.
Que no te pide que te recuperes, que lo superes.
Es la mirada que se sienta contigo en lo que es.
Sin prisa por que deje de serlo.
Eso es lo que traigo a cada sesión.

La mirada que ve más allá de lo obvio. En el cuerpo, en la persona. Sin juicio. Sin prisa.

Sesiones

Un espacio donde no tienes que ser fuerte.

Una mano sosteniendo una pequeña concha en la arena, símbolo de presencia y cuidado

No hay un guion. Hay pausa. Hay escucha. Hay espacio para que surja lo que necesita surgir, sin forzarlo, sin apresurarlo.

Acompaño desde el no saber. Porque es desde ahí desde donde algo real puede moverse.

Para quién

Para quien lleva un duelo que no cabe en el tiempo que el mundo le da. Para quien ya lo ha intentado gestionar, y sigue sin poder.

Formato

Online · Presencial 1:1 · Estepona · Málaga

Primera sesión

Sesión de valoración sin compromiso.

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Escríbeme.

Sin prisa. Sin formulario largo.
Cuando lo sientas, aquí estoy.

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@titafernandezsc